Obvio que se puede, y es deseable que así sea. Sin embargo, la integración de numerosos servicios de social networking con el mundo del trabajo trae consigo un flujo vertiginoso de información desde todos lados. A veces esto se torna abrumador para muchos usuarios, que ven como se consume su tiempo y disminuye su productividad. A continuación les dejo una pequeña guía con algunos consejos que pueden ayudarlos a mantenerse en contacto en la red sin olvidar sus labores.
Herramientas Simples y Integradoras
Mientras más sencillo, mejor. Una de las maravillas de las API abiertas de las redes sociales es el hecho de que se pueden construir aplicaciones que las integran a todas; es el caso de TweetDeck, que incorpora Facebook y Twitter. Otra excelente propuesta es configurar Gmail como un centro completo de productividad.
Mala práctica: Twitter://Hola a todos
¿Cuál es el impacto de nuestros mensajes? Por supuesto la respuesta está sujeta al contexto; en nuestra vida cotidiana como Social Sapiens, esto es aceptado. En el trabajo, esto podría ser un poco más auto-restringido, a través de por ejemplo, enviar sólo links interesantes, noticias relacionadas con su campo, en definitiva, reducir el tiempo que utilizamos en comunicarnos y sin embargo, aumentar el impacto de nuestros mensajes.
Necesitamos leer todo?
Leer ese flujo enorme de información en el trabajo es como beber de una manguera de incendios. La receta es seleccionar las fuentes de información precisas que se relacionen con nuestra labor.
Omnipresente?
NO! ¿Para qué? Basta con figurar en las redes sociales más relevantes de nuestra región y contexto, por ejemplo, Twitter, Facebook, Flickr, etc. (Youtube es cuento aparte, estamos hablando del mundo laboral, sin embargo, podría llegar a ser muy útil). Recordemos que en el trabajo el tiempo es oro.
Yo NO quiero tener un millón de amigos
Al tener un número irracional de “amigos”, contactos, etc reduciremos la proximidad que tenemos con ellos, por lo tanto, la interacción con esas personas ya no será tan enriquecedora como debería.
Administrar el tiempo sabiamente
Podría ser óptimo pensar en un intervalo de por ejemplo, 10 minutos de interacción en redes sociales por cada hora de trabajo, o lo que estimemos conveniente, la idea es reconocer que existen límites que nosotros mismos estamos estableciendo.



Luego de la gran ola creada por 


